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jueves, 19 de septiembre de 2019

Vuelta al Cole

Este año sigo con mis actividades del año anterior:
- Informática
- Chino
- Ayudar a Lucy en su segundo curso de vida.


Lucy con el diploma de su primer año.
 Le quedó para septiembre Obediencia. La superó con un 5 raspado.



jueves, 29 de agosto de 2019

Un año con Lucy



¡Que pequeña era Lucy! Dormía en una cesta de gato pequeño.

Tenía dos meses y medio. Ya comía sola. 

Los tres gatos se acercaron, por turnos, a la "cuna" y le otorgaron sus dones: la belleza, la bondad y una bonita voz.

Los gatos fueron su referencia para tener buenas costumbres dentro de casa. Los seguía y observaba lo que estos hacían, donde comían y donde "lo otro".

Cuando Lucy obraba fuera de los areneros, los gatos miraban la guarrería y luego miraban a la pequeña a los ojos, como diciéndole: !marrana¡

No lloró por las noches ni una sola vez. Ya no se despertaba cada 3 horas, como Atila bebé, que me la dieron con solo 3 semanas. 
A Atila tenía que darle lechecita templada cada ese tiempo. Me tenía que levantar y ponerla a hacer "caca" y "pis" (igual trate a la gata Bamby, cuando la traje muy enferma) 

A los animalitos bebés o enfermos los coloco en camita junto a la mía, de forma que puedo tocarlos estando tumbada. Así se tranquilizan cuando simplemente se sienten solos. A Atila la tenia que tener un rato en brazos, hasta que eruptara y se adormeciera.
Lucy era un bebe mayor y dormía bien toda la noche. Además, a la semana, cuando tenía ganas salía a beber agua, comer y hacer necesidades en los lugares que lo gatos le habían enseñado.

En su primer curso, Lucy ha aprendido algo de urbanidad y socialización. Pero apenas obedece. 
En casa se porta bien. A veces se excita con ciertas actividades caseras. Es en la calle donde parece un torbellino. 

El próximo curso tiene un programa de obediencia en la calle y en el parque. Distinción entre perros y personas amistosos o no ¡Menuda tarea! 


Lucy cumplirá, el próximo 6 de noviembre, 17 meses. Cuando tenga tiempo cargaré una foto actual.


viernes, 16 de agosto de 2019

Un año sin Anís


Mi pequeña Anís (2012-2018)


Señorita de compañía

Un año ya sin la bella Anís, mi pequeña compañera ¡tan joven y alegre como era! Querida por todo aquel que la conocía. Aún la recuerdan por el entorno.
Lucy no termina de entrar en el papel de “señorita de compañía”. Con 14 meses sigue haciendo trastadas. Un día le quitó un calcetín a un señor y lo mojó en agua. ¡Lo que me costó recuperarlo! Anís eso solo me lo hacía a mi, no a extraños.
Muchas veces se lanza a jugar con gente desconocida que está en el agua. La mayoría la recibe bien, se divierten. Pero hay niños que de primeras les asusta. Ella trota por el agua y va nadando con esa forma peculiar que tienen los perros (andan por el agua)
Le encanta el agua. Sale, corre a mi alrededor y vuelve al agua. Los perros pequeños y los tranquilos le aburren. Como no tenga un perro juguetón cerca puede ir a cualquier parte. Le gustan los perros grandotes y alegres.
Anís era igual de sociable y alegre, a pesar de su pequeño tamaño. Corría como un conejo, en círculos alrededor de mí, e invitaba a los otros perros para que la siguieran. al principio los dejaba desconcertados. Los perros grandes jugaban con cautela, para no hacerle daño.



Con Lucy los juegos son mas brutos, porque la ven fuerte. Hoy (15/08/19) ha jugado con una loba blanca de 6 años, que jugaba con Anís. Es mas tranquila que Lucy. La grande se ha tropezado en mi peque y se ha caído. Lucy no se ha quejado. Suele cansar a los perros grandes y es más ágil incluso que los galgos del entorno, poco entrenados en correr. A los galgos les suele dar miedo.
Con los que se lleva mejor es con los labradores, suelen ser los más nobles. Pero tiene predilección por los perros fuertes (pitburgs, boxers) Le dejo jugar con pitburg cuando van con bozal. A Anís le gustaban los boxers y los buldogs franceses. A Lucy le aburren estos últimos, corren poco.
Lucy asusta a algunos perros pequeños, y hay algún mediano o grande del entorno que ladra en que la ve, para que no se le acerque. Solo le han mordido dos perrilos: una chihuahua y una yorkshire enana, cuando Lucy tenía pocos meses y era de su tamaño. Ahora Lucy ya sabe a quien se le puede acercar y a quien no.
No es miedosa pero tiene prevención por algunos perros. Se va haciendo mayor. Anís también comprendió pronto que perro era amistoso y cual no. Se hacen inteligentes en su segundo año de vida, cuando son menos impulsivos.
No es nada obediente, aunque no me pierde de vista. La llamo, me mira y no me hace caso. Ni cuando le enseño una bolsita de chuches. Igual hacía Anís. Lo bueno de Anís era que en su segundo año era mas tranquila. No salía corriendo “como alma que lleva el Diablo” a jugar con cualquiera. Se dejaba acariciar por los niños, pero no los perseguía con sus juegos. A veces se quedaba mirándolos y ellos venían hacia ella. .Lucy sale disparada como si fueran piezas de caza.

El día 15 había un niño nadando en una parte del río, a la vista de su familia, con unos flotadores que le hacían parecer un bicho raro. Púes Lucy no lo dejó en paz. Tuvo que salir del agua y yo la até. Su familia no lo tomó a mal. Les pareció divertido Decían: “no te asustes, quiere jugar”.  Y el niño: "si, pero muerde. Aunque no aprieta”. Lucy da mordisquitos cariñosos, a veces hace un poco daño.
Y a ella se le ve tan feliz. No saldría del agua en todo el día. Llega a casa cansada: bebe agua y se tumba en el suelo, todo lo grande que es. Los gatos pasan a su lado y la huelen, por el trasero y hasta el morro. A veces se quedan mirando que le pasa.. La dejo que descanse un rato mientras preparo la comida. Cuando la veo que se pone activa le doy de comer. Y se echa la siesta en el sofá.

Anís no cansaba ni se cansaba tanto. Era mucho menos activa, muy pequeña (4´8 kgs) Jugaba un poco y luego se quedaba tranquila. Era buena observadora del entorno. Se entretenía mirando a los demás. Conforme cumplía años se hacía mejor compañera. Iba suelta por el paseo cuando pasaba poca gente y atada no tiraba tanto. Era la perfecta compañera, porque no era gruñona ni arisca como su predecesora, la bella Atila (mezcla de pekinés y caniche, 5´2 kgrs).

Atila (13 de abril de 1997, Pelabravo (Salamanca) 20 de julio de 2015, Santa Marta)

 Lucy tira como una bestia de carga, y va jadeando. Da terribles tirones cuando ve alguien o algo que le interesa, normalmente otro perro. Tira unas veces hacia delante y otras hacia atrás, pasear con ella es una tortura. Tengo los brazos descoyunturados. Le riño y me enfado a veces. Y luego tengo remordimientos y la perdono. Comprendo su juventud. Yo también, a su edad aproximada, era un incordio para mis padres. Aunque yo era mas “tipo Anís”: sociable pero no demasiado, inquieta y tranquila  a ratos.

¡Cuánto echo de menos a Anís! ¡Que pena más grande sigo teniendo! ¡Si al menos hubiese llegado a anciana como Atilin!

martes, 9 de julio de 2019

Tiempo de verano

Aquí, en Santa Marta de Tormes, no está haciendo mucho calor. Se está bien. Aún así Lucy, con su espeso pelo se acalora. El sábado y domingo fuimos a la playa. ¡Cómo se divirtió! en un tramo del río jugó ella solita, y en otro se relacionó con otros perros. Pero vio una niña en el agua y fue a jugar con ella. Al ser tan impetuosa la asustó y se puso a llorar, y tuve que atarla. Luego otro perrito más tranquilo y también lloró la niña. 

Que tontos les deben de parecer algunos niños a los perros.

Lucy juega solita en el agua

martes, 2 de julio de 2019

Lucy nadadora


La bella Lucy (foxterrier de 1 año) en su sofá.

El sábado pasado Lucy y yo fuimos a la playa de la Aldehuela. La solté para que jugara con un perro grande que había por allí, con su amo, entrando y saliendo del agua, jugando él solito. Ella fue y el no le hizo ni caso. Así es que Lucy echó a correr, rió arriba, y fue a jugar con un chaval que estaba en el agua. Éste se asustó de los ímpetus juguetones de mi pequeña. y entonces ella fue hacia unos nadadores adultos, y al primero que encontró invito a jugar con ella. Él, un hombre mayor, fue comprensivo con la pequeña y la aguantó un buen rato.
¡ Lucy nadaba como una sirena, y río arriba! Ella tan cautelosa este invierno y primavera, que solo se metía en la orilla. Ha sido llegar los calores y tirarse directa al agua.
Y yo llamándola desde la orilla: "Lucy, Lucy, ven aquí, que es muy peligroso (el río)". Ella no me hacía ningún caso. Tuvo que traérmela a la orilla el nadador (de muy buena presencia) y la tuve que atar, pues bajaba de nuevo al agua. Y me la llevé a regañadientes, casi a rastras.
Ella me miraba como diciendo: 
Lucy - "Hace calor, yo estoy muy bien en el agua. El nadador me gusta más que tu".
Yo - "¿Crees que él te daría esa comida de princesa que te doy yo? y ¿que te dejaría dormir en el sofá?". 
Lucy - Un ratito mas, por fa.
Yo  - No has estado ya mucho rato. No tenemos confianza con ese señor. Y, además, yo soy quien manda.

Zona de las correrías de Lucy, al fondo el 2º chiringuito.

Ayer Moisés encontró una mantis religiosa en una maceta del balcón y la entró. Lucy le impidió "jugar" con ella, la tenía fascinada. ¡Un bicho verde que se movía!. Yo al darme cuenta de la posible tragedia rescaté al pobre insecto esperando no estuviera gravemente herido y lo solté fuera del balcón. 

Todo bicho viviente tiene su función en la Naturaleza, soy tan resetuosa casi como los jainistas de la India. La mantis es beneficiosa para nuestra especie, comiendo otros bichos que nos son perjudiciales. 
Si veis este insecto no lo matéis. Procurad salvarlo si está en peligro.

 Resultado de imagen de mantis religiosa
Se le llama mantis "religiosa" porque a veces adopta una postura que parece estar en oración.
https://www.nationalgeographic.es/animales/2018/09/todo-lo-que-necesitas-saber-sobre-las-mantis-religiosas

miércoles, 26 de junio de 2019

lucy estrena su primer año

Lucy estrena su primer año con sus correrías por la Isla del Soto y la Aldehuela.


Lucy camina por el agua del vado de la Isla del soto a la Isla Chopera. Aquí se le ve pequeña, de espaldas, hacia el centro de la foto.

Anteayer se escapó del portal cuando abría la puerta un vecino. Salió "como alma de lleva el Diablo", y yo detras, cojeando, con el bastón (por ella tuve un tirón en una pierna, y aún no me he repuesto), llamando "Lucy, Lucy. Espérame". 

Yo no quería pasar el puente, solo ir por el paseo Fluvial. Pero ella tenía ganas de aventuras y se fue corriendo por el puente, pero me esperó a mitad. Y yo, "Lucy, espérame". Ella, al verme avanzar y que la seguía echó a correr de nuevo. 

Llegó a la Isla, a la zona de niños, y se metió entre ellos, para jugar. Alguna madre "tonta" se alarmó por su niño, que se reía de las gracias de mi pequeña. 

Y yo detrás, como una vieja, "Lucy, ven aquí". Lucy me miraba y venía pero luego se iba, como diciendo. "Déjame jugar con los de mi edad". Y así estuvimos un rato. Hasta que se canso y se quedó quieta mordiendo un palo. Llegue, la até sin reñirle. Le quité el palo: "Eso es pupa, caca". 

Con ella atada crucé de nuevo el puente y fuimos por donde yo quería, sin reñirle apenas. "Eres boba, Lucy. Es muy peligroso que vayas sola por ahí". Y ella tan satisfecha. Luego saludó a varios de sus conocidos por el Fluvial. Intentó jugar con unos yorkshire, aunque a ella le gustan más los perros grandes.

Le gusta bañarse en el río, por la orilla. Sabe nadar, pero le da un poco miedo. Ayer también "trasteó":  entró en la cocina de un chiringuito, incordiando. Me costó cogerla también. Y salió tan ufana, como si estuviera haciendo lo que debe. 

Cuando se porta mal no le premio, ni le riño fuerte. Solo le digo: "Eres boba, insensata", o algo así. No me hace mucho caso.

Me han dicho que los foxterriers son perros inteligentes. A mi Lucy no me lo parece. Mi perrita Atila, mexcla de pekinés y caniche ya era sensata a su edad, mucho más fiel y muy obediente. Y así lo fue hasta su vejez (¡descanse en paz, mi angelito!) Anís era poco obediente, juguetona y sociable, igual que Lucy. Pero era un perrita faldera, mucho más pequeña.



viernes, 21 de junio de 2019

vacaciones norteñas

Esta mañana amanece con niebla en Santa Matrta, me recuerda veranos felices, en familia, en ciudades norteñas: San Sebastian, Lequeitio, Santander, Gijón, la Coruña.

Salíamos a desayunar hacia las 8 horas. Vestidos de entretiempo