Mi pequeña Anís (2012-2018)
Señorita de compañía
Un año ya sin la bella Anís,
mi pequeña compañera ¡tan joven y alegre como era! Querida por todo aquel que
la conocía. Aún la recuerdan por el entorno.
Lucy no termina de entrar en el
papel de “señorita de compañía”. Con 14 meses sigue haciendo trastadas. Un
día le quitó un calcetín a un señor y lo mojó en agua. ¡Lo que me costó
recuperarlo! Anís eso solo me lo hacía a mi, no a extraños.
Muchas veces se lanza a jugar con
gente desconocida que está en el agua. La mayoría la recibe bien, se
divierten. Pero hay niños que de primeras les asusta. Ella trota por el agua y
va nadando con esa forma peculiar que tienen los perros (andan por el agua)
Le encanta el agua. Sale, corre a mi alrededor y vuelve al agua. Los
perros pequeños y los tranquilos le aburren. Como no tenga un perro juguetón
cerca puede ir a cualquier parte. Le
gustan los perros grandotes y alegres.
Anís era igual de sociable y
alegre, a pesar de su pequeño tamaño. Corría como un conejo, en círculos
alrededor de mí, e invitaba a los otros perros para que la siguieran. al
principio los dejaba desconcertados. Los perros grandes jugaban con cautela,
para no hacerle daño.
Con Lucy los juegos son mas brutos,
porque la ven fuerte. Hoy (15/08/19) ha jugado con una loba blanca de 6 años, que jugaba
con Anís. Es mas tranquila que Lucy. La grande se ha tropezado en mi peque y se
ha caído. Lucy no se ha quejado. Suele cansar a los perros grandes y es más
ágil incluso que los galgos del entorno, poco entrenados en correr. A los
galgos les suele dar miedo.
Con los que se lleva mejor es con los labradores, suelen ser los más
nobles. Pero tiene predilección por los perros fuertes (pitburgs, boxers) Le
dejo jugar con pitburg cuando van con bozal. A Anís le gustaban los boxers y
los buldogs franceses. A Lucy le aburren estos últimos, corren poco.
Lucy asusta a algunos perros pequeños,
y hay algún mediano o grande del entorno que ladra en que la ve, para que no se
le acerque. Solo le han mordido dos perrilos: una chihuahua y una yorkshire
enana, cuando Lucy tenía pocos meses y era de su tamaño. Ahora Lucy ya sabe a
quien se le puede acercar y a quien no.
No es miedosa pero tiene
prevención por algunos perros. Se va haciendo mayor. Anís también
comprendió pronto que perro era amistoso y cual no. Se hacen inteligentes en su
segundo año de vida, cuando son menos impulsivos.
No es nada obediente, aunque no me
pierde de vista. La llamo, me mira y no me hace caso. Ni cuando le enseño
una bolsita de chuches. Igual hacía Anís. Lo bueno de Anís era que en su segundo
año era mas tranquila. No salía corriendo “como alma que lleva el Diablo” a
jugar con cualquiera. Se dejaba acariciar por los niños, pero no los perseguía
con sus juegos. A veces se quedaba mirándolos y ellos venían hacia ella. .Lucy
sale disparada como si fueran piezas de caza.
El día 15 había un niño nadando en una parte del río, a la vista de su
familia, con unos flotadores que le hacían parecer un bicho raro. Púes Lucy no
lo dejó en paz. Tuvo que salir del agua y yo la até. Su familia no
lo tomó a mal. Les pareció divertido Decían: “no te asustes, quiere
jugar”. Y el niño: "si, pero muerde.
Aunque no aprieta”. Lucy da mordisquitos cariñosos, a veces hace un poco daño.
Y a ella se le ve tan feliz. No saldría del agua en todo el día. Llega a casa cansada: bebe agua y se tumba en
el suelo, todo lo grande que es. Los gatos pasan a su lado y la huelen, por el
trasero y hasta el morro. A veces se quedan mirando que le pasa.. La dejo que
descanse un rato mientras preparo la comida. Cuando la veo que se pone activa
le doy de comer. Y se echa la siesta en el sofá.
Anís no cansaba ni se cansaba
tanto. Era mucho menos activa, muy pequeña (4´8 kgs) Jugaba un poco y luego
se quedaba tranquila.
Era buena
observadora del entorno. Se entretenía mirando a los demás. Conforme
cumplía años se hacía mejor compañera. Iba suelta por el paseo cuando pasaba poca
gente y atada no tiraba tanto. Era la perfecta compañera, porque no era gruñona
ni arisca como su predecesora, la bella Atila (mezcla de pekinés y caniche, 5´2
kgrs).
Atila (13 de abril de 1997, Pelabravo (Salamanca) 20 de julio de 2015, Santa Marta)
Lucy tira como una bestia de
carga, y va jadeando. Da terribles tirones cuando ve alguien o algo que
le interesa, normalmente otro perro. Tira unas veces hacia delante y otras
hacia atrás, pasear con ella es una tortura. Tengo los brazos descoyunturados. Le riño y me enfado a veces. Y
luego tengo remordimientos y la perdono. Comprendo
su juventud. Yo también, a su edad aproximada, era un incordio para mis
padres. Aunque yo era mas “tipo Anís”: sociable pero no demasiado, inquieta y tranquila a ratos.
¡Cuánto echo de menos a Anís! ¡Que pena más grande sigo teniendo! ¡Si al
menos hubiese llegado a anciana como Atilin!