Paseo Fluvial de Santa
Marta
Es un nombre muy pretencioso para lo que en realidad es: una acera ancha pegada a la trasera de un bloque de casas y junto al río Tormes, con unos arbolitos mal cuidados, unas jardineras que sirven para el pis de los perros, unas farolas y bancos de tres tablas (son mucho más cómodos los de dos)
A la orilla del río, Fluvial a Mirador del Tormes, es el lugar más fresco de Santa Marta de en verano. El menos frío en invierno. El menos contaminado, donde no atufan los coches, como en el resto de la ciudad.
Final del paseo fluvial. A la derecha está la Escuela de Hostelería, a la izquierda el río, al fondo el Mirador del Tormes.
No pasea mucha gente por aquí. ¡Si hubieran dejado mas espacio entre las casas y el río, podía haber sido una bonita zona de esparcimiento de los santamartinos, que ya somos muchos. De hecho este pueblo tendrá casi tantos habitantes como Bejar, y quizás más (el ayuntamiento debería fomentar más el empadronamiento, aunque sea temporal)
En 2025, Santa Marta, es el mayor pueblo de Salamanca (después de la capital) Bejar está muy decaído, lástima es bonito para vivir!
Lucy inspeccionando olores. Tras las obras de ascensores en estas casas, el espacio queda más apresurado con el río (se ha ido a peor)
Hacia el Este se tiene el final de la calle Bajada del Rió. Con
paseo en el centro, y carreteras de ida y vuelta a los lados. Unos estrechos
setos con árboles supervivientes, amenazados, y “atufados” por la carretera y
los coches de la vecindad, cubrían lo que fue un regato, donde lavaban las
mujeres (cuando bajaba agua, se comprende)
Ahora (2025) han quitado setos y colocado cesped falso (de plástico) donde cagan perros de gente despreocupada.
Vista desde el lado contrario. Desde el "paseo" del Mirador la glorieta de Bajada del Río. A la izquierda la Escuela de Hostelería. Al fondo las casas del río y a su lado izquierdo el Paseo Fluvial.
Ahora, por el Mirador,-Mirador sobre la acera han colocado contenedores de basura !Menuda guarrería!
Paseo Bajada del río.
Más hacia el Este la acera del Mirador del Tormes. Estrecha y
separada de las casas por carretera, para coches vecinales.
Han puesto una baranda rústica del mismo tipo, desde la Plaza Buenavista , donde arranca
la primera pasarela a la Isla
del Soto, hasta el final de las casas del río, el Mirador.
Mirador del Tormes. En medio del río las islas mas pequeñas. Al fondo el recodo donde el río cambia de dirección (Norte-Sur, por Este-Oeste) al chocar con la base de la roca más dura del monte sobre el que asienta el pueblo de Cabrerizos. Otro pueblo dormitorio de la capital (a 14 km, este está a 4 o 5)
En lo que aún hoy es campo hay unas granjas y se puede escuchar
algún gallo cantar. No son muy pertinaces estos gallos urbanos, lo
aseguro, canta poco y suena tan lejano, aunque no lo está. Entre un kikirikí y
otro pasa mucho tiempo. ¡Estos gallos urbanos no son como los de campo, con ese
brío incansable! Estos gallos de ciudad suenan cansinos como si pensaran
que la cazuela les amenaza.
Es paseo para las gentes mayores y con niños que viven en las casas
del río y poco más. Aquí bajamos para refrescarnos por la mañana y al
atardecer, para relacionarnos un poco (perros y personas)
Lucy tiene varios conocidos que se alegra o no de ver. Se nota
como se miran desde lejos: con alegría, miedo o fastidio.
La gente con perros grandes y medianos va de paso, hacia la Isla o hacia el río, donde se
refrescan y hacen sus necesidades. Por aquí paseamos a los pequeños o cuando no
se tiene tiempo y ganas de mayor paseo. Recogemos sus aguas mayores y poco más.
Paseo Fluvial, visto de Este a Oeste, río abajo.
Lucy es cautelosa con los perros grandes e
impetuosos, ya no hace casi de los gruñones y antipáticos. Y todo lo contrario con sus
amigos, que son muchos más que los enemigos.
Con cinco años, es algo impetuosa con sus amigos, ya no con cualquiera, y tiene muchas ganas de jugar. Por ello asusta a algunos
pequeñines e incordia a los perros más viejos, algunos la toleran y otros le
gruñen. Se va atemperando
A veces confundimos la frustración por estar atados con la
hostilidad de los perros entre si. Los perros son “nobles brutos”, ladra y
se alzan porque quieren liberarse, para los saludos y los juegos. Nosotros
también protestaríamos por las cadenas y correos ¡no!
El Fluvial es lugar para socializarse entre personas, pero no para nuestros pobres
animales. No es un sitio donde se pueda soltar un perro nervioso como
Lucy era de joven.
Atila, mezcla de pequinés y caniche, en 2013.
Nacida en Pelabravo (pueblo muy cercano) el 13 de abril de 1997. Falleció en julio de 2015.
Su predecesora Atila pasó aquí sus últimos doce años. Desde el primer día
(tenía 6 cuando vinimos a vivir aquí) la pude llevar suelta por el Fluvial y
hasta el Mirador.
La perrita Anís (2012-2018) Era buena perra para una señora mayor, 4´8 kgrs. Lista como perrita gitana que era. Cuando la adopté tenía casi un año, un ojo herido y quien sabe sus sufrimientos. Se integró rápidamente en nuestro hogar. Mamá la hubiera adorado.
A Anís empezaba a soltarla. Eran perritas “falderas”,
peluchonas o “perros muñeco”.
Lucy es raza de caza, es más grande y muy fuerte, aún es joven, costará
mas hacer de ella una “señorita de compañía” (todo llegará, ¡si Dios quiere!)
A los 5 años, Lucy casi es una buena señorita de compañía. Ya no añoro tanto a Anís.

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