Paseaba el emperador de la China por su jardín cuando escuchó el bello canto de un ruiseñor. Quiso que cantara para él y mandó apresarlo.
Lo llevaron a palacio y lo metieron en una jaula. Cantaba poco, estaba triste. el emperador se quejaba que no cantaba como en el jardín.
Uno de los cortesanos inventó un ruiseñor mecánico Y se lo presentó al emperador. Éste quedó encantado y mandó soltar al prisionero. el ruiseñor fue raudo a su atalaya, en un árbol del jardín.
El mecano se estropeó. Y desde entonces cuando el emperador quería escuchar el canto del ruiseñor debía ir al jardín. Bajo el árbol del ruiseñor le colocaron un trono. Y el pajarillo cantaba a sus anchas.
