Las fiestas de invierno, de San Blas y Santa Águeda, son mas cortas que las de verano, de Santa Marta. Suele hacer tiempo Soleado y frío ¡Ya veremos este año! Duran solo 3 días.
En las fiestas del pueblo toca el Mariquelo, flautilla y tamboril.
Las Águedas acuden a misa con sus mejores galas. Van detrás de las procesiones de San Blas, el día 3, y de Santa Águeda, el día 5 (y de Santa Marta, en verano) y luego bailan unas danzas ancestrales, tristonas, al son de una música que hunde sus raíces en el medievo, o más.
El movimiento de los pies me recuerda a cuando sacábamos coquinas (pequeños bivalvos) en la playa de Almería. No levantan los pies, los arrastran.
Los trajes y complementos si son bonitos, tienen gran trabajo de artesanía. Con esos pesados atuendos no pueden dar saltos de jota.
Acostumbrada a la alegre música de los chistularis de Estella, por las calles de Logroño, y al sonido de la jota, estos bailes y sonidos me producen gran melancolía. Me parecen mas propios para acompañar un entierro o a un condenado a muerte.

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